No esperes leer algo con profundidad filosófica ni rigor periodístico. Solo dejá que tus sus ojos naveguen a través de las palabras y no le busques otro sentido más que el que está allí escrito, latente, a la vista.
martes, 11 de junio de 2013
Hoy (Un año después)
Todos los errores que cometí, hoy son solo fantasmas que se hacen presentes cada vez que me miro al espejo. Entre lágrimas intento describirme, entre tormentos y situaciones que vienen a mi cabeza, entre decepciones que provoqué a las personas que más amé, tratando de querer encajar en un mundo que no tiene forma a nada. Viviendo momentos efímeros intensamente, luchando contra molinos de vientos cual Don Quijote, intentando creerme una constante mentira. Buscando una identidad, fui vendiendo mis valores, mis principios, mi moral, mi dignidad, mi respeto, mi autoestima. Tiempo valioso de mi vida que tiré a la basura, que compré falsa felicidad. No me siento orgulloso de nada de eso.
Hoy un año después de haber dejado de sufrir todos esos tormentos, ese infierno, esa vida que yo creía que era vida, hoy lloro porque me siento vivo, orgulloso de quien soy, me siento libre de pensar con lucidez. Me como el mundo, tengo todo por delante.
Hoy sin ser nadie me siento completo. Hoy no necesito que nadie me venga a sobar el lomo para sentirme importante. Hoy no busco una identidad, hoy no me interesa caerle bien a tu grupo de amigos, hoy no me interesa nadie mas que yo. Hoy elijo el camino, hoy no me dejo manipular, hoy soy responsable de mis palabras, hoy estoy limpio de culpa y cargo, hoy no me interesa tu juicio de valor, hoy no busco tu sonrisa, hoy no quiero tu perdón, hoy no me interesa saber quien sos, hoy no deseo ser quien no soy.
miércoles, 5 de junio de 2013
Una Balanza Natural
Volviendo al principio, y haciendo referencia al titulo, se podría relacionar este escrito a esa Balanza Natural que tiene la vida. Si, ese afán que tiene la vida en darnos y quitarnos todo el tiempo, nunca se puede ser completamente felices, o mejor dicho, uno nunca se siente completo. Siempre falta algo, siempre que la vida te da una mano, te pone la pierna. Y debe ser la naturaleza de las cosas, debe ser que de esa forma nos hace darnos cuenta que estamos vivos, que no somos omnipotentes, que estamos acá, ahora.
Conozco esa sensación, casi de memoria, es la historia de mi vida. La siento todo el tiempo, tal vez sea una sugestion, tal vez sea un auto-boicot. No lo se. Pero reconozco ese sentimiento, el de sentir que tocas el cielo con las manos y en ese momento una fuerza contraria nos baja los pies a la tierra. Te deja disfrutar de ese sentimiento de plenitud casi un instante y enseguida se hace presente derribando esa felicidad. Siempre pasa algo que opaca ese logro que tanto te costó conseguir, te impide disfrutarlo, te hace saber que en la vida nada es fácil, se hace presente en forma de dudas, de miedos, de desgracias, de algo inexplicable.
Sinceramente la vida me parece hermosa, pero es una hija de puta. Vivimos para buscar la felicidad, ese es nuestro motor, ser felices. No? Y nunca pasa, nunca somos completamente felices.
La verdad que entré en un terreno de querer explicar por escrito algo que no se como llamarlo, en realidad si, por el momento lo llamo "Una Balanza Natural"
martes, 26 de febrero de 2013
La siesta y los sueños.
- Si, puede ser. Pero necesitaba hablar con vos.
- ¿Qué pasó?
- No viene al caso. Quería saber como estabas, hace mucho que no hablamos.
- Bien. Pero ¿16 llamadas?
- Bueno Facundo, perdón.
- Está bien, no pasa nada.
- ¿Qué hacías que no me atendías?
- Dormía LA siesta.
- 8hs de siesta. ¿No te parece un exceso?
- No, la siesta siempre es corta. Aunque duermas 8hs.
- Yo no se como haces para dormir tanto, no es normal.
- La siesta es un ritual en casa, aprendí a quererla de grande. Cuando era mas chico, lloraba cuando me mandaban a dormir la siesta. Ahora es menester.
- Te entiendo, me pasa lo mismo con la sopa.
- Que rica la sopa. Bueno ves, ahora de grande hay cosas que cuando era chico ni pensaba en hacer. La siesta es algo que para mi es inmaculada, termino de almorzar, levanto la mesa, me fumo un pucho, me hecho un cago y me voy a dormir la siesta.
- ¿Ese es el famoso ritual?
- Si, a rasgos generales. Hay una parte del ritual que mucho no me convence y es hacer la cama.
- Claro, lo que hablamos la otra vez.
- Si eso. Pero la siesta es distina, tiene otro estilo, es dejar de hacer todo lo que tenes que hacer y tirarte (literalmente) a descansar, sea como sea. No importa si la cama esta toda deshecha, es ir y acostarse.
- Muy incomodo dormir con la cama desarmada.
- Si sos fanático de la siesta como yo, te chupa un huevo si están o no puestas las sábanas. Aprendí a dormirme en cualquier lugar. A parte, la siesta tiene ese condimento especial en el cual los sueños son mas reales.
- Yo la verdad que como no duermo siesta, no tengo idea. Duermo de noche nada más.
- Los sueños de la siesta son mas intensos, mas duraderos, mas creíbles y generalmente mas agradables que los nocturnos. Eso si: si te toca una pesadilla, agarrate de la frazada con ambas manos. Las pesadillas de la siesta, por alguna razón, ocurren con tanta nitidez, y el argumento es tan hijo de puta y certero, que una vez que te despertás estás toda la tarde con una sensación fea, como si realmente hubiera pasado algo irreversible en la vida real. La misma sensación de realidad, pero esta vez acolchada y feliz, ocurre cuando el sueño de la siesta fue "erótico" o de "amor." A mí me pasó recién.
-Contame, me interesa.
-Me desperté de la cama completamente enamorado. El sueño de la siesta es de ese estilo en donde conoces a una chica que no habla, que sonríe pero no mucho, una chica lánguida, con ojos de haber llorado; una carita de mosquita muerta que supuestamente no habías visto en tu vida. Y todo lo que pasa en el sueño es romántico tirando a boludón, nada sexual. Es un sueño apto para todo público. Un sueño que, sin embargo, te deja al despertarte una sensación feliz de amor verdadero y sensual. Y por ende un hueco de frustración que te dura hasta la hora de la cena.
-Demasiado tengo con la vida real, para andar durmiendo siestas y soñando amores imposibles y encima despertarme sintiéndome vacío.
-Bueno vos, yo por ejemplo, de tanto dormir siestas descubrí el secreto de retomar sueños.
-No, no te creo. Eso es imposible.
-Para vos. ¿Pero viste que te decía que los sueños de la siesta son mas reales? Cuando me despierto y el sueño estuvo bueno, me lo quedo pensando, como almacenando, sigo una hora mas post-siesta intentando guardar todo tipo de información, cada detalle del sueño. Y cuando llega la hora de irme a dormir a la noche aplico mi sistema de "recuperación de sueño"
-Explicame, en una de esas lo puedo aplicar.
-Es cuestión de práctica, pero funciona así; al momento de acostarme a la noche, toda la información que guardé en mi cabeza después de haberme despertado de la siesta, la empiezo a recordar. Como en las series, viste que cuando empieza un nuevo capítulo ponen: "Previusly on..." y pasan las mejores imágenes Bueno, algo así empiezo a recapitular todo y en ese momento de relax empiezo a retomar el sueño. Pero sin estar profundamente dormido.
-No entiendo.
-Es una técnica, manipulo mi descanso para no dormirme, vuelvo a recordar lo que había soñado en la siesta, pero lo hago para mejorar el "Nuevo sueño" Es decir que, si se me ocurre que hubiese sido bueno haber soñado; que se yo, estar comiendo un asado en el "Sueño de la siesta" le pongo pausa al "Nuevo sueño" y busco recuerdos de asado, los selecciono, los copio y los pego en el "Sueño de la siesta" y empiezo a soñar o a retomar el sueño que había dejado con esa chica hermosa, con carita de mosquita muerta, de la cual me había enamorado. Pero esta vez comiendo un asado.
-La verdad, no entendí una mierda. Pero nos tenemos que juntar a comer un asado y me lo explicás mejor.
miércoles, 13 de febrero de 2013
San Valentin, via Inbox
domingo, 27 de enero de 2013
El flagelo de irnos a dormir.
- Todo ha mejorado en este mundo. Menos la cama.
- No entiendo.
- Vos nunca entendes nada.
- Pero, es que tenes ideas del orto. Yo te escucho siempre delirar por cosas trascendentes y ahora me salís con esto de la «cama». Tenes mucho tiempo al pedo.
- Si, puede ser, pero mira, yo pensaba. Antes cocinábamos la sopa haciendo fuego con leña, ahora metemos la taza directamente al microondas; hace cincuenta años atrás podíamos tener hasta cincuenta casetts en casa, hoy tenemos quinientas discografías completas en el bolsillo; ayer íbamos a los lugares a caballo y tardábamos meses en llegar, ahora nos movemos en aviones. Todo lo que nos importa ha evolucionado menos la cama, la cama no. Dormir sigue siendo la misma mierda desde el siglo once.
- Te estás poniendo viejo y mañoso. Y delirante.
- Capaz que soy yo, que me estoy haciendo viejo y ya todo me cuesta mucho, pero cuando llega la noche prefiero quedarme dormido en el sillón, o en el suelo, antes que irme a la cama.
- Porque no te gusta dormir en la cama? No hay nada mas cómodo.
- Sólo pensar en la cantidad de cosas que hay que hacer para acostarse me la baja, me frustra. No hay nada automático, todo es manual y torpe, todo es antiguo.
-Sos un vago, eso sos.
- Si, pero me hice vago observado la vida del hombre moderno y todo parece estar bien, me siento satisfecho: un aparato nos avisa la hora de despertar; después una máquina nos calienta el agua para el mate; después un vehículo nos lleva al laburo y nos devuelve a casa por la noche; ya en casa una invención nos entretiene con música, novelas, peliculas o deportes; y otro aparatito nos indica que ya es la hora de descansar.
- Hasta ahí todo es perfecto. Pero?
- Pero justo entonces,cuando más necesitados estamos de lo automático; la peor de las cagadas: antes de acostarnos, nosotros, los hombres modernos, los que ya hemos conseguido no realizar ni un solo esfuerzo físico, tenemos que hacernos la cama.
- No existe un aparato mecánico que nos libre de ese garron.
- En las casas hay control remoto para todo, hasta para bajar las cortinas. Pero no los hay para las actividades que involucran el dormir.
- Solamente los japoneses y los enfermos terminales tienen control remoto en sus camas.
- Ellos sí. A veces me dan ganas de ser amarillo (del verbo tokio o del verbo hepatitis) para que mi cama sea automática y tenga botonera.
- El hombre se ha pasado los últimos veinte o treinta años inventando una cantidad enorme de estupideces.
- Si, pero a la noche, cuando llega la hora de acostarnos a descansar, debemos airear diferentes telas, extenderlas de manera que sus puntas se toquen, simétricas, y colocar los bordes debajo de una bolsa llena de plumas; una bolsa absurda que pesa lo mismo que un termotanque.
- Creo que me estas haciendo odiar algo que nunca habia odiado.
- Yo odio el colchón actual. Lo odio con todas las fuerzas de mi alma. No es posible que, a estas alturas de la vida y avances tecnológicos, todavía haya algo en nuestras casas algo que debamos limpiar pegándole con una escoba en el patio.
- No tiene lógica.
- La tecnología y la modernidad parecen estar al margen de los dormitorios. Los avances se quedan en el comedor, en la cocina y en autos de alta gama.
- Mis viejos duermen en una cama estilo colonial del año 1308.
- Te das cuenta?
- Que cosa?
- Si comparamos una cama del año 1308 con otra de este año nos va a costar mucho encontrar un mínimo progreso. Siete siglos muertos, a la deriva de la ciencia, En setecientos años, sólo hemos conseguido ponerle elástico a las puntas de la sábana de abajo.
- Para que no se salga cuando damos pataditas?
-Si, pero para mi que es para que no se salga cuando estas cogiendo.
- Me quede pensndo.
- Ah, ahora pensas también? Dale decime.
- En setecientos años, un elástico? Qué carajo nos está pasando?
- No se que nos está pasando. Pero mientras hablábamos, pensaba en una cama del futuro o la cama moderna.
- Y como sería?
- Tendría que ser una cápsula gigante y hermética, sin sábanas ni frazada ni colchón de pluma. Fantaseo con un artefacto en el que mi cuerpo flota, desnudo y lánguido, siempre a una temperatura perfecta y con un leve sonido de fondo
-Terrible, yo la quiero. Patentala.
- Se llamaría: «cama 2.0» No existiría ni el ronquido ni el insomnio, ni los ruidos externos, ni las pesadillas, ni los pedos con olor. Toda la cápsula estaría atenta a cualquier desliz del cuerpo o del entorno. Las almohadas tendrían un temporizador que las haría dar vuelta solas cuando percibiera nuestra cara con calor. Y, por supuesto, nosotros mismos estaríamos unidos a un grabador de sueños, para poder ver al día siguiente la repetición de las mejores escenas.
- Ah, la re flasheaste. Saldría un vagón de guita.
- Si, supongo. Pero la gente la pagaría.
- Esperemos. Faltará mucho para ese futuro?
- Yo no sé si falta mucho o poco para que lleguemos a este punto del confort. Pero lo veo muy complicado, porque los científicos están muy ocupados poniéndole más y más pelotudeces a los teléfonos. Qué gente obsesiva.
- Todos somos obsesivos por algo.
- Ahora me acuerdo de una frase de Juan Rulfo, un escritor que leí en la secundaria
- Juan Rulfo? El escritor de Pedro Páramo?
- Si, ese; cuenta que el protagonista se está quedando dormido sobre una roca áspera, después de haber andado todo el día por el desierto, y dice, antes de quedarse frito: «El mejor colchón es el cansancio.»
- Puede ser, sí... Puede ser.
-En esa época los hombres se agotaban mucho, caminaban kilómetros enteros, trabajaban con las manos y la espalda, comían poco.
-Es decir, antes la gente se esforzaba. Pero ahora ya no.
- Hemos abolido el cansancio, hemos eliminado el sudor de la frente. Hoy el único trabajo físico que nos queda es hacer la cama antes de acostarnos.
- Soy como el perro de Pablov, de tanto hablar del tema me dio sueño.
-Y andate a dormir.
- No quiero.
- Por?
- Porque me tengo que hacer la cama.
Sentimientos y sensaciones.
-Que hiciste el sábado? tu última conexión en whatsapp fue «el sábado a las 6:23 am»
-Nada, estuve en casa con resaca todo el dia y ni agarré el celu.
-No tocaste el celular en todo el sábado? No te creo.
-De verdad boludo.
-Está bien, ponele que te creo. Y hoy?
-Lo mismo que el sábado, pero sin resaca, no sali.
-Tampoco tocaste el celu?
-Tampoco, no tuve señal en todo el dia. Personal es una garcha.
-Esa no te la creo.
-Que sos, mi novia? Dejate de joder, para que te voy a mentir.
-Entoces, estuviste hecho un hermitaño 48hs en tu casa sin tocar lo que mas amás en la vida?
-No exageres, no amo a un objeto. De eso te quería hablar.
-Que cosa?
-No te rías, pero creo que estoy enamorado.
-jajajjajaja
-Sos una mierda, no te cuento nada más.
-Perdón, es que tuve un dejá vu.
-Eso te causa gracia?
-Me causa gracia que te enamores. Te ponés mas pelotudo que de costumbre.
-En eso tenés razon, estoy todo el tiempo pensando en ella, en si estará bien, si tiene hambre, me da vergüenza escribirle, preguntarle si necesita algo sin quedar como un pesado.
-No hay sensación mas hija de puta que sentir que estás molestando cuando le escribís a la persona que te gusta.
-Si, siempre lo digo, dejá de robarme las frases.
-Soy tu amigo, soy como vos. Creo que te amo.
-Yo también te amo, por eso sos mi amigo.
-Bueno, basta. Contame, que onda con la mina esta? La conozco?
-Si, es la que te conté la otra vez.
-Ah, si. Y que onda?
-Que onda que? Ella conmigo?
-Si, todo, que onda? Ella sabe que estás enamorado? Sos bastante Cagón cuando te gusta una mina.
-La verdad, no se que onda ella conmigo. Pero a mi me gusta mucho estar con ella, no me aburro de tenerla a mi lado, no me aburro de verla reir, ni de escuchar las cosas que tiene para contarme. Y si, ella ya lo sabe. Era insostenible para mi estar con ella y no querer abrazarla todo el tiempo y despegar el abrazo con un beso. Imaginaba ese momento todo el tiempo y no podía disfrutar de lo que estaba viviendo.
-Te entiendo, la fantasía te impedía disfrutar la realidad.
-Tal cual. Y sentía que estaba siendo un hipócrita, sentía que no era yo, jugandola de amigo cuando por dentro me moria por comerla a besos después de verla reir.
-Que dijo ella cuando le dijiste eso?
-Ahora es donde se complica, me dijo que tenía que pensar un montón de cosas, que le diera un tiempo, que no sabía que decirme.
-Y es lógico, imaginate en su lugar. Que hubieraa hecho? No me respondas, es retórica.
-Ya sé, tarado. Y la verdad que la incertidumbre es la peor sensación después de la decepción. Bah no, creo que pelean el primer puesto.
-Dale tiempo, espacio.
-Tampoco es una astronauta, tiempo, espacio, respeto, cariño, risas, contención, todo le puedo dar. Menoa plata, porque este mes estoy seco.
-La mejor manera de estar bien, es en no pensar en que estará pensando el otro. Haceme caso.
-Gracias amigo, me voy a hacer la cama y a dormir.
-De nada, descansa.
-Que invento de mierda la cama, no te parece?
-Eh? De que hablas?
-Nada, después lo discutimos.
sábado, 26 de enero de 2013
Mi problema con las mujeres.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Identidad
domingo, 18 de noviembre de 2012
El ciclo de las palabras
Encendedor-Fuego-Calor-Verano-Alcohol-Fiestas-Mujeres-Coger-Dormir-Soñar-Imaginacion-Pensamientos-Plantas-Cordillera-Fogon y ahí está el circulo se cierra... el fogón se prende con un encendedor. Y así pasan las horas, con palabras que se relacionan entre si, de una forma o de otra, todo tiene un ciclo.
sábado, 10 de noviembre de 2012
De dichos populares.
Mire, yo lo que me acuerdo es que me la dio un tipo serio y afeitado, creo que se llamaba Andrés. En su tarjeta de presentación decía “Padre”. No digo que sea su responsabilidad, ¿eh? No se le ocurrió a él, es un saber popular, una herencia cultural. Quiero decir, el problema no fue el vendedor, sino el producto. ¿No sabe si podré hablar con algún responsable? Porque… nada que ver. En realidad es raro, le cuento: a mi me hicieron lo que yo no hubiera hecho. Eso lo agarra a uno de sorpresa y lo deja en una posición incómoda. Usted me entiende, ¿no?. Una mezcla rara de cómo se te ocurrió y la concha de tu re putísima madre. De paso, ya que estoy, si me hace la gauchada, quería cambiar éstas… espere que las tengo en algún lado… acá, mire: ama a tu prójimo como a ti mismo. Vencida también. Acá hay una del colegio, mire: los que estén mejor preparados van a llegar más lejos. Esta la quiero cambiar por alguna que hable de física cuántica o de mandriles. En realidad sabe qué me gustaría, una que defina el sistema de convivencia espontánea de los delfines.
Bueno, y acá tengo All you need is love de los Beatles, el hombre es un ser superior de Darwin, la democracia es el gobierno en manos del pueblo, que me la robaron y acá tengo la denuncia… no, acá… no… espere. No la encuentro. Es que vine en tren y había mucha gente. ¿Se me habrá caído? Pucha, tampoco encuentro la billetera. ¿Se me habrá caído también? ¡No! En realidad lo que me faltan son los bolsillos. ¡No! ¡no! ¡Lo que me falta en realidad son las manos! ¿¡Las manos¡? Sepa disculpar buen hombre, hasta hace unos minutos le hubiera jurado que yo era. Quiero decir, que yo existía. ¡Si tenía tangilidad de sobra! Pero, ¿se me habrá caído también? ¿me habré perdido en el camino?... ¿Por qué no me habla don?... ¿Dije algo que lo ofendió?... ¿Eh?... ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?Está todo bien, jefe, yo no le voy a decir cómo hacer su trabajo. Le estoy diciendo que a mi me vendieron no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan y está vencida.
Mire, yo lo que me acuerdo es que me la dio un tipo serio y afeitado, creo que se llamaba Ernesto. En su tarjeta de presentación decía “Padre”. No digo que sea su responsabilidad, ¿eh? No se le ocurrió a él, es un saber popular, una herencia cultural. Quiero decir, el problema no fue el vendedor, sino el producto. ¿No sabe si podré hablar con algún responsable? Porque… nada que ver. En realidad es raro, le cuento: a mi me hicieron lo que yo no hubiera hecho. Eso lo agarra a uno de sorpresa y lo deja en una posición incómoda. Usted me entiende, ¿no?. Una mezcla rara de cómo se te ocurrió y la concha de tu re putísima madre. De paso, ya que estoy, si me hace la gauchada, quería cambiar éstas… espere que las tengo en algún lado… acá, mire: ama a tu prójimo como a ti mismo. Vencida también. Acá hay una del colegio, mire: los que estén mejor preparados van a llegar más lejos. Esta la quiero cambiar por alguna que hable de física cuántica o de mandriles. En realidad sabe qué me gustaría, una que defina el sistema de convivencia espontánea de los delfines.
Bueno, y acá tengo All you need is love de los Beatles, el hombre es un ser superior de Darwin, la democracia es el gobierno en manos del pueblo, que me la robaron y acá tengo la denuncia… no, acá… no… espere. No la encuentro. Es que vine en tren y había mucha gente. ¿Se me habrá caído? Pucha, tampoco encuentro la billetera. ¿Se me habrá caído también? ¡No! En realidad lo que me faltan son los bolsillos. ¡No! ¡no! ¡Lo que me falta en realidad son las manos! ¿¡Las manos¡? Sepa disculpar buen hombre, hasta hace unos minutos le hubiera jurado que yo era. Quiero decir, que yo existía. ¡Si tenía tangilidad de sobra! Pero, ¿se me habrá caído también? ¿me habré perdido en el camino?... ¿Por qué no me habla don?... ¿Dije algo que lo ofendió?... ¿Eh?... ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
Ay Dios Mio.
El hombre que creía en Dios, mantuvo con la fe la llama de la esperanza. La certeza en la plegaria con palabras de primeros auxilios que le había regalado una cultura como tantas otras. No pasaba momento sin rezo, sin agradecimiento divino; agradecimiento vacuo porque sabía que todo lo suyo ya era nada, y la nada angustia, y la angustia llanto, depresión, malestar. Pero creía. Creía que Dios estaba ahí y lo bueno vendría, anunciado o no, en hecho o palabra. Algo divino pasaría, y estaba agradecido de estar agradeciendo algo que simplemente no pasaba.
El hombre que no creía en Dios no creía en Dios ni en nada. Tenía fe, pero era distinta a la del hombre que creía. Tenía fe en que todo estaba perdido. Creía en nadie. Ni siquiera en él creía. No tenía ni imagen ni semejanza. No tenía nada. Y se revolcaba en su miseria solo, con la única esperanza de morir y apagarse de verdad, porque sentía que hasta su inexistencia era falsa. Y le dolía. Y no hay cosa peor que ser sin ser.
Uno con el rosario en la mano, y el otro con la ginebra. Los dos murieron en la misma soledad física. Y sin embargo fueron ellos, con su muerte y su vida, los que le dieron existencia a Dios. No era importante que uno repitiera palabras como un loro, y el otro se revolcara en sus gemidos. Sus vidas terminaron porque tenían que terminar. Porque morirse era lo más natural que podía pasarle a dos seres vivos. De morirse se trata la vida.
Pero Dios existe, y si existe es gracias a estas dos personas, que en abstracto dejan de ser dos y somos todos. Dios existe porque algunos creen y otros no. Porque si todos creyeran en Él, se daría tan por sentado que existe que pasaría a ser cómo respirar. Una constante sin dinámicas. Uno no cree en su respiración. Simplemente respira.
Y si nadie creyera en Él, ni siquiera existiría su inexistencia.
Por eso, estas dos personas, y todas las personas somos igual de importantes. Porque en la dinámica del opuesto nace la fuerza. La fuerza que magnificada y multiplicada por miles de millones de creyentes y no creyentes generan la confortable idea de un Dios. El Dios indiscutible que es omnipresente. Y si algo tan desorbitante, como todo el mundo generando una misma idea puede pasar; si un sistema tan complejo puede funcionar a la vez de una manera tan simple, quién más que Dios puede ser, el que en un ida y vuelta de responsabilidades existenciales, exista, gracias al hombre, de una manera discutible.
viernes, 19 de octubre de 2012
Madres Eran Las De Antes.
Llegué a ese pueblo en busca de una "curandera ósea" debido a un gran dolor que me molestaba para caminar, un esguince pelotudo, pero bueno, soy mañoso y me quería hacer colocar esa imperfección. Era una entrada larga hacia el domicilio que me habían dado, unos casi 4 kilómetros desde la ruta nacional. una calle larga de asfalto con árboles frondosos de ambos lado que me acompañaban hasta la entrada del pueblo. Era mi primera vez en ese lugar, la casa de la señora era la 133 y yo no tenia la mas puta idea como encontrarla, eran las 14:50, por ende, en un pueblo y a esa hora era muy difícil ver a una persona en la calle, para mi suerte había una señora regando su vereda, si, regando, algo que acá en la ciudad es muy poco común de ver desde hace ya muchos años. Me acuerdo que en mi barrio todos regábamos a la misma hora, por la tarde y hablábamos con los vecinos, hasta que llego la urbanización y con ello el asfalto, las veredas y fue ahí el fin de los chusmerios y de largas horas sosteniendo una manguera. Me detengo con el auto, bajo el vidrio y le pregunto: "-Disculpe señora, la casa de Licha?" (Como era un pueblo y todo el mundo me dijo que la "curandera era famosa" quise asesorarme de ello y le pregunte por su nombre, pueblo chico... el del almacén siempre te fía) La señora deja la manguera en un árbol, se acerca al auto y me señala una casa, sin siquiera hablarme. Mi mirada recorre el sentido donde ella estaba señalando y le respondí ante su gesto de ayuda un muy irónico "muy amable, DOÑA!" Arranque el auto y lentamente iba mirando los números de las casas, en la primer pasada me pasé de largo, volví por la misma calle hasta que la encontré. Pero mi suerte se había ido a dormir la siesta junto con todo el resto del pueblo, "Licha" también dormía la siesta. Eran las 15:05, y el cartel en la puerta de su casa decía vuelvo a las 16:00. Asi fue que empezó esta desgarradora historia.
No me quedaba más alternativa que hacer tiempo, justo frente a su consultorio había una gran arboleda y bajo ella una sombra de esas que hacia mucho que no disfrutaba. Estaciono el auto bajo los árboles, reclino un poco el asiento, intento sintonizar una radio, digo intento porque lo que pasaría a continuación me distrajo por completo durante toda una hora. Mientras abro mi atado de cigarrillos, en ese momento me di cuenta que siempre se puede ser mas pelotudo, tenia 1 UN solo cigarrillo y no conocía la ubicación de un Kiosco en ese pueblo, lo prendo, bajo el vidrio para sentir el aire fresco, mientras seguía intentando sintonizar una radio, miraba hacia la calle maldiciendo a la vieja hija de puta que se había ido a dormir la siesta. Las pelusas de los álamos jugaban en el aire, una pequeña brisa primaveral hacia que se movieran hacia dentro del habitáculo del auto, mi alergia se empezaba a manifestar con estornudos, mientras mi vista seguía a una pelusa su recorrido rozando el volante y casi llegando al estereo que seguía sin encontrar una puta radio para hacerme compañía, fue en ese momento que algo distrajo mi atención en el recorrido de la pelusa, que curiosa recorría todo el interior del auto. Un niño fuera del auto se acercaba hacia mí.
Era uno de esos nenes que ya desde chiquitos andan solos en la calle, vestía una remera de River bastante vieja, seguro que era de cuando el padre tenía su edad, una bombacha de gaucho color café y unas alpargatas sucias de tanto recorrer las calles de tierra. Mi vista se olvido de la pelusa y se enfoco en este pequeño gaucho hincha de river, pero lo que mas me llamó la atención fue lo que traía en su mano. Una flor. Era blanca, grande, no era una rosa, ni una margarita, era rara, diferente, yo nunca la había visto, tenia unos detalles en amarillo fuerte, y venia firme en la mano de este crío. Pasó frente a mí y me saludo, moviendo la cabeza. Empecé a sospechar que la gente de ese pueblo era muda, o no hablaba con desconocidos, era una película de esas que no entendes nada, o quizás yo estaba sordo. Sin embargo, yo si lo saludé: "Hola amiguito! Que linda flor que llevas! Es para tu novia?" Se frenó frente a mi y fueron las únicas palabras que escuché en toda la tarde: "No tengo novia. Es para mi mamá." Y se fue corriendo hasta la casa. Vivía frente a donde yo estaba estacionado, pisó una piedra para impulsarse, y saltó un charco de agua. Ya estaba en su casa, en la vereda. Mi cigarrillo ya se había terminado y lo único interesante que tenia para hacer era ver a este chabonsito. Parado en la vereda de su casa y con esta hermosa flor recién cortada de alguna planta empezó a llamar a su madre: "Má!..... Má....... Ma-má!!!" Silencio de radio. Y el niño seguía ahí, esperando una respuesta de su madre, con su regalo empuñado firme para dárselo al encuentro con ella. Y otra vez el niño aclamó: "MÁ!... MÁÁÁÁ!!!.... MAMIIIIIIIII!!!" Esta vez el llamado era mas intenso. Pero su madre no salía, y el seguía afuera, impaciente, caminaba de acá para allá y seguía con su llamado. Su madre respondió con un grito desde adentro: "-QUE QUERES?" "-Vení, mami, mira!!!" "QUE QUERES?" "Que vengas." Era bastante claro lo que este pequeño nene de tan solo a penas unos 4 años quería de su madre, que venga y sorprenderla con su hermoso regalo, que tan inocente y minuciosamente había elegido para ella y que la naturaleza había creado para que alguien se sintiera alagado. El había entendido cual era el objetivo, no así su madre. Continuó persistentemente con su llamado durante más de media hora. Mientras el pueblo se hundía en un profundo silencio, su llamado debió despertar a mas de un vecino. Me preguntaba mentalmente cual sería el motivo para que su madre no respondiera a semejante orden y mas viniendo de un nene tan pequeño. ¿Estaría mirando "Intrusos" y el debate de porque Maradona no quiere darle el apellido a su futuro hijo? ¿Indignándose a la par de los panelistas mientras sostenía una pava de agua caliente? ¿Estaría levantando la mesa, lavando los platos? ¿Cual era el motivo que le impedía atender a su hijo? ¿Había algo mas importante que hacer? ¿Seria siempre asi y por eso es que un nene tan chico andaba solo en la calle a la hora de la siesta? Pero todas esas preguntas se esfumaron de mi cabeza cuando vi al nene darse vuelta, saltar el charco y venir hacia mí. Se acerca al auto y me dice: "¿Vos tenés mamá?" "Si, amigo. ¿Por?" "Tomá... Regalale esto. Es el día de la madre, ¿viste?" Y me da la flor. El silencio volvió a ser el principal protagonista de este pueblo, instintivamente mi mano agarro esa preciosa flor, única, nunca vista por mí, blanca y amarilla, sin aroma, pero hermosa para mi vista. El pueblo se había vengado de mi prejuicio, al fin mi "Vista" se volvía "Alegre". No dejé de pensar en todo el día, en esa madre desatenta, desinteresada. En esa madre que se había perdido el mejor regalo que le podía dar la vida, que su hijo le regale una flor. Esa madre que no se merecía festejar su día, pero que su hijo si sentía el amor hacia su madre. Al fin y al cabo una madre es madre por lo que el hijo le demuestra. Ella no era madre. El era su hijo.
jueves, 11 de octubre de 2012
El tiempo y nuestra persepcion
Pero dentro de esta paradoja del tiempo hay una variante que se puede explicar de una manera mucho más matemática que conceptual, y tiene un efecto universal sobre todas las personas. Uno no nace diciendo ¡qué rápido se pasó este año! ¿no? Ese comentario es algo que uno empieza a decir, justamente, con los años. Pero ¿por qué existe esa sensación de que los años pasan cada vez más rápido? Bueno, una vez me dieron algo muy parecido a una respuesta que brinda la siguiente explicación (adhiero un planito que hice para ir mirando mientras se lee la misma):
Uno nace y al poco tiempo cumple un año, ¿no? Ese año que cumpliste representaba, en aquel momento, el 100% de toda tu vida. Pero claro, si mantenemos la medida del año como parámetro podemos ver cómo, cuando cumplís dos años, un año pasa a ser el 50% de tu vida. Acá es donde viene lo interesante.

Si cuando cumplís dos años, un año es el 50% de tu vida, también pasa que cuando cumplís tres años, un año pasa a ser el 33,3% de tu vida. Y eso quiere decir que un año va a ser el 25% de tu vida cuando cumplas cuatro, y el 20% cuando cumplas cinco y así, matemáticamente, ese porcentaje de lo que representa un año en el total de tu vida disminuye con cada año que cumplís. Por eso, cuando llegás a cumplir, por ejemplo, treinta años, un año representa apenas el 3,3333% de toda tu vida. Lógicamente, el porcentaje disminuye año tras año, y, en consecuencia, un año cada vez te representa menos.
Por eso, es que virtualmente se pasa cada vez más rápido el tiempo en tu vida. No porque te aceleres, o vivas a mil, o porque despistadamente se te pase sin darte cuenta, sino porque eso que disminuye es, en efecto, lo que a vos te representa.
jueves, 4 de octubre de 2012
Díaloco
- Que todo lo que entra o sale de tu cabeza necesita un símbolo. Es como un pasaporte mental.
- No entiendo.
- ¿Vos sabés lo que es un árbol?
- Si.
- ¿Qué es?
- Un árbol es … como una planta, pero más grande. Es del mundo vegetal. Un árbol tiene tronco, hojas, tallos, savia, clorofila. ¡Un árbol es un árbol!
- Bueno, pasa que eso es una definición. A ver, yo voy a anotar algo en este papel. Esperá, ¿eh? … Ahí. Listo. Me lo guardo en el bolsillo.
- ¿Para qué?
- ¿Qué ideas asocias a la idea de árbol?
- Ya te dije, hojas, tallos…
- No, te dije ideas no descripciones.
- No sé. Chinos. Los árboles me hacen acordar a los chinos. Creo que por los bonsái.
- ¿Algo más?
- Sabiduría.
- ¿Ves? Mirá el papel. ¿Ves que dice sabiduría? Eso es porque es un símbolo universal.
- ¿Y todos pensamos lo mismo?
- Una mayoría, si. El árbol es símbolo de sabiduría. Pero ahí viene la experiencia.
- ¿A dónde?
- (Suspira) Es una forma de decir. Quiero decir que ahí entra en juego la experiencia. Mirá, es fácil también. ¿Vos conocés el dicho que dice “al que se quema con leche vé la vaca y llora”?
- Si.
- Bueno, yo te aseguro que si alguien viene corriendo y se lleva puesto un árbol, y ese árbol le rompe el tabique y lo deja dos semanas en cama con la cara fisurada, para esa persona un árbol va a ser cualquier cosa menos sabiduría. El concepto es lo que sostiene a la idea. Es la forma, la tostada.
- ¿Qué tostada?
- ¿Vos comerías manteca sola?
- No, ¿por?
-¿Y en una tostada?
- Si, claro.
- Bueno, las ideas son como la manteca, y el símbolo es como la tostada. Vos tenés que ponerle símbolo a la idea, y así puede entrar.
- ¿Y para salir?
- Para salir lo mismo. Ponele tostada, o sea, simbolizalo.
- ¿Para qué?
- Para que entre en la cabeza de otro.
- A todo esto ¿te puedo ayudar en algo?
- Si, estaba buscando una remera lisa.
- Si, seguime. Mirá. Tenés roja, blanca, azul y amarilla.
- ¿Te molesta si me pruebo el amarillo, pero sin la remera?
- ¿Cómo? ¿sin la remera? ¿el color sólo?
- Si.
- No, para nada. Probalo tranquilo.
…
- ¿Y? ¿Cómo fue?
- Bien, me parece que lo llevo.
- Bueno, andá nomás. El color es gratis, lo que cobramos nosotros es la ropa. ¿Sabés qué pasa? Para nosotros la remera es como para vos la tostada.
- Entiendo. Macanudo, hasta siempre entonces.
- Adios. Que tengas buen día.
martes, 2 de octubre de 2012
Cosas que... pasan.
Una se refiere a todas las posibilidades que algo tiene de suceder. Cuando esas posibilidades son muchas, viste, son cosas que pasan. Me chorearon el auto; son cosas que pasan. Me cagó mi jermu; son cosas que pasan. Si, claro que son cosas que pasan. Que quiere decir que le pasan a todo el mundo, o que pueden pasarle a cualquiera, y te pasaron a vos. Si, son cosas que pasan.
Hoy me miré al espejo. Y cuando me miré me dí cuenta de que algo en mi mirada había cambiado. Pensé en aquello (porque cuando queda en el pasado deja de ser "eso" y pasa a ser "aquello") y me dije: era verdad. Son cosas que pasan. Pero en el sentido de pasar. Como diciendo "son cosas que en algún momento van a quedar en el pasado". Y dudé sobre esta especie de cliché que se dice con tanta frecuencia. Dudé porque en mi caso afloró naturalmente la segunda opción. Algo, por fin, había terminado de pasar. Y ese es otro consuelo inútil con el que uno tiene que aprender a contar.
Lo que te pasa, le pasa a mucha gente, y te puede pasar también a vos. Son cosas que pasan.
Pero lo que te pasa, además va a quedar en el pasado. Son cosas que el tiempo va a dejar atrás. Y por eso también, son cosas que pasan.
Bienvenidos al hippitalismo
Ojotas, pero havaiannas. Bambula, pero Benssimon. Sentido lúdico, pero playstation. Tomar una pepa, vestirte en Las Pepas. Recorrer el mundo, con GPS. Regalar amor, la semana de la dulzura. Conectar con el resto de la gente, vía facebook.
Sean ustedes bienvenidos al hippitalismo.
El pasado
Se debe acudir a su lado en puntas de pie pero con mucha cautela. Es un placer verlo dormir, con su respiración profunda, incluso alejado él de sí mismo. Podemos hacer la prueba de sentarnos a su lado, acariciarlo muy suave, taparlo un poco, y repasar en la contemplación lo que fue y lo que lo hizo por fin dormir.
Nótense sus manos apretadas, su ronquido suave y profundo y las uñas largas de sus pies. Huele a viejo, a humedad, a nostalgia. Pero también huele a infancia, a inocencia, a libertad.
Pásese de a ratos y de a uno por vez a saludar su onírica presencia, y téngase a bien guardar la compostura. Como dice el cartel de entrada "prohibido gritarle, exigirle o reclamarle cosas al pasado".
Cuentan los más viejos, que quienes lo despertaron se llevaron preguntas de las preguntas y replanteos de los planteos. Y en su afán de modificarlo, convertirlo o aclararlo no hicieron más que exacerbar sus intolerables características.
Pásese por su lado, pero no se lo despierte. No vaya a ser cosa que su pasado despierte otro pasado y se encuentre sin poder poner de acuerdo las historias perdiendo el presente en una disputa eterna. Pásese a su lado pero no se lo despierte y al salir tenga a bien guardar el secreto que ahora se le susurra.
El pasado es ilusorio. El presente también. Y usted, y estas palabras, y quien las escribe.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Tenemos la idiota certeza de que la gente es idiota.
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El Modelo no terminó de maquillarse pero debe salir al desfile. La obra no terminó de ensayarse pero llega la fecha de estreno. El hospital no tiene algodones pero la agenda pide que se inaugure. Los recursos se agotan pero hay que seguir depredando. La barrera no está alta ni baja pero así la vio siempre el colectivero que cruza para llegar a horario. El camionero se duerme pero debe entregar la mercadería. Los frenos del tren funcionan mal pero no podemos suspender el viaje a tanta gente. Los pasajeros intuyen el peligro en el trayecto pero no pueden llegar tarde al trabajo. El piloto de LAPA escucha la alarma al despegar pero no le presta atención porque suena siempre. Las advertencias llegaron al despacho del jefe pero el señor está ocupado todos los días. La excavadora está tocando los cimientos del edificio vecino pero no podemos estar en todo y hay que terminar rápido la torre. El artista está vivo pero preparame la necrológica. La lógica ha muerto pero la seguimos hamacando como en Psicosis. La anestesia está vencida pero el paciente está en la camilla y hay que operarlo urgente.
Queremos subir al tren de la historia ya, ahora, y a él también le faltan frenos.